1/4

    A pesar de ser un deporte relativamente nuevo y de contar con unos inicios elitistas, el pádel se ha convertido en uno de los deportes de raqueta por excelencia en nuestro país. Facilidad y divertimento son los secretos de su éxito.

    En 1974 Alfonso de Hohenlohe viaja a Méjico invitado por su amigo Enrique Corcuera. En su estancia se interesa por la práctica de un nuevo deporte que recientemente había creado su amigo, incorporando a un frontón otra pared opuesta de unos 3 metros de altura, colocando una red en el medio y cerrando los costados de dicha pista con una malla metálica. Se jugaba con paletas de madera y recibía el nombre de Paddle-Tenis.

Primera pista de pádel, construida por el Sr. Corcuera

Primera pista de pádel, construida por el Sr. Corcuera

 

    Su entusiasmo por esta nueva modalidad deportiva no se hizo esperar, ya que, Alfonso Hohenlole, a su regreso a España, y tras estudiar y perfeccionar algunos detalles de la pista y reglas de juego, construye las dos primeras canchas de España en el Marbella Club. Así comenzó a promocionar el pádel entre sus amigos de la Jet-Set, quienes enseguida se aficionaron.

    El éxito que obtuvo en poco tiempo este deporte atrajo a figuras destacadas del tenis como Manolo Santana, que comenzó a organizar torneos y propagar el pádel en toda la Costa del Sol, donde varios clubes empezaron a construir sus propias pistas.

Más